logo

Pondré mis Ojos en el Señor

Por: Roberto Celaya

Paco y Pancho son dos amigos. Viven cerca uno del otro y van a la misma escuela. Paco pertenece a la iglesia de Dios y aunque Pancho no profesa su fe ambos, Paco y Pancho, se respetan lo que enriquece su relación.

-Paco, Paco.
-¿Qué hay, Pancho?, buen día.
-Casi no llegaba, se me pasó el camión pero lo bueno es que luego luego pasó otro.
-Menos mal, Pancho, acuérdate que en la primera clase tenemos examen.
-Si, por eso mi preocupación. Oye, Paco, ¿estudiaste?

-Sí, Pancho, aunque todavía batallo en lo del balanceo de ecuaciones químicas.
-Sí, ¿verdad?, yo también. Oye, Paco, cambiando de tema, te mandé ayer por inbox una reflexión, ¿si la recibiste?
-¿Ayer?
-Si, ayer como en la tarde, era un video.
-Ah, sí. Si me llegó. Era uno donde venían imágenes del mar, ¿verdad?
-¡Ándale, ese mero! ¿Qué te pareció?
-Muy bien. Buenas imágenes, también la música de fondo como de piano.
-¿Y el mensaje?
-¿El mensaje, Pancho? Ah, sí. Verás déjame me acuerdo. Hablaba de que el universo responde a tus pensamientos y energías y que está deseoso de conceder toda la prosperidad que mereces pero que debes aprender a soltar lo malo y esperar lo bueno, o algo así, ¿verdad?
-Ándale, Paco, así mismo. ¿Y?
-Pues bonito el mensaje. Como para reflexionar.
-¿Y?
-¿Y qué, Pancho?
-¿Pues qué te pareció?
-Pues ya te dije, Pancho.
-Sí, pero no me la devolviste.
-¿Cómo?
-Sí, pues, ahí al final decía que para activar esa energía positiva lo reenviaras a 10 amigos incluyendo el que te lo había enviado.
-¿Y?
-Pues como no me lo enviaste, me supongo algo opinas de lo que ahí dice.
-Pues sí, supones bien.
-Bueno, Paco, pues dime, ¿qué opinas?
-Bueno, Pancho, me pides mi opinión y te la voy a dar.
-Venga.
-Como te digo de inicio me gustaron las imágenes y la música, me parecieron relajantes. Del mensaje pues me quedo con lo positivo, aquello que te dice que adelante y todo eso, pero de igual forma lo tomo con la cautela debida.
-¿Cómo cautela?
-Sí, mira, te pregunto una cosa, ¿en qué parte de lo que me enviaste mencionaba a Dios?
-¿Cómo?
-Sí, Pancho, ¿en qué parte mencionaba a Dios? ¿En qué parte decía, como se menciona en Santiago 4:7 que debemos someternos a Dios? ¿En qué parte decía como se menciona en Jeremías 10:23 que no le es dado al hombre siquiera dirigir sus pasos?
-En ninguna, Paco.
-Así es, Pancho. En ninguna parte. Más bien el mensaje era como de hacernos autosuficientes ante ese universo impersonal casi divino que presenta el mensaje.
-¿Cómo autosuficientes?
-Sí, pues, mira. No menciona para nada a Dios como en el único en quien debemos y podemos confiar, como se menciona en Salmos 118:8, al contrario, el mensaje de lo que me enviaste casi casi me vuelve a mí un dios que puede, visualizando cosas positivas, atraer abundancia y prosperidad a su vida.
-¿Y qué hay de malo, Paco, con pensar positivamente?
-Nada, Pancho, yo no te he dicho que eso sea malo. Tú me conoces, ¿crees que soy una persona pesimista?
-Pues no, Paco, la verdad que no, incluso a veces te veo demasiado optimista respecto de la vida.
-Así es, Pancho, pero no por mí, sino porque, como dice 2 Timoteo 1:12, yo sé en Quien he creído, y como dice Salmos 40:1 es en Dios en quien he puesto mi esperanza.
-Ya veo, Paco.
-Pero lo que me enviaste me dice que yo puedo sólo y por mí mismo tener prosperidad y abundancia, lo único que necesito es explotar todas esas fuerzas cósmicas del universo a través de una mente positiva que atraiga lo bueno. ¿Te fijas cómo en esa ecuación para nada está Dios y que por el contrario se me dice que casi casi yo puedo ser mi propio dios?
-¿No estás exagerando, Paco? Después de todo sólo es un mensaje de motivación.
-Qué bueno dices eso, Pancho, me da pauta para comentarte lo siguiente. ¿No se te hace raro que en la actualidad el Enemigo, así con mayúsculas, no ande persiguiendo al Pueblo de Dios, es decir, prosiguiéndolo como antes para encarcelar, torturar, quemar, decapitar a sus Santos y Santas? O sea, ¿estará descansando, se habrá dado por vencido?
-Pues descansando no creo ni mucho menos dado por vencido, pero si es curioso que no exista esa persecución que muchos sufrieron durante siglos.
-Exactamente, el Enemigo no está descansando; pero ahora sus armas son muy sutiles, tan sutiles que pueden engañar a muchos, incluso, como dice Mateo 24:24, a los escogidos.
-No entiendo, Paco.
-Mira, Pancho. Durante muchos siglos los Santos y Santas de Dios sabían muy bien, incluso con nombre y apellido, quien o quienes eran sus enemigos. A veces vivía entre los demás del mundo, a veces tenían que formar sus propias comunidades, incluso podrían vivir en alguna de estas dos formas una vida relativamente tranquila hasta el día que les tocaba sufrir persecución y martirio.
 -¿Y eso qué, Paco?
-Pero ahora, Pancho, el Enemigo se ha vuelto muy sutil, demasiado sutil, como te dije. Ahora no sabemos de dónde viene sus ataques, menos lo podemos identificar claramente.
-¿Cómo es eso, Paco?
-Mira: televisión, música, películas, libros, internet y un sinfín de información que mayormente para nada da honra a Dios, ni se le somete, ni lo reconoce, sino todo lo contrario. Costumbres mundanas, pláticas sosas, presiones de todo tipo que experimenta el Pueblo de Dios, y no sólo un día o por breve tiempo, como antes durante la persecución o martirio, sino durante toda la vida. Y estos ataques son tan, pero tan sutiles que incluso pueden engañar a los escogidos. No por nada 1 Pedro 5:8 lo pone como un león rugiente que anda buscando a quien devorar.
-¿Y entonces qué haces, Paco?
-Como dice 1 Tesalonicenses 5:21, examino todo, pero retengo sólo lo bueno.
-¿Nomás?
-El versículo siguiente, es decir el 22, me dice que me abstenga de toda especie de mal. Así que con eso ya formo el cuadro: examino todo, retengo lo bueno y me abstengo de toda especie de mal.
-¿Y cómo sabes que es bueno y que es malo?
-Proverbios 14:12 y 16:25 claramente dicen que hay caminos que a uno le pueden parecer derechos pero que su fin es fin de muerte. Esto muy claramente me dice que no soy yo quien decido lo que es bueno o malo, sino Dios. Su Palabra me es como lámpara a mis pies, como dice Salmos 119:105. Así que me dejo guiar por ella para que examinando todo, me quede sólo con lo bueno, absteniéndome de toda especie de mal.
-Pero me dijiste de lo que te mandé que el mensaje era para reflexionar, ¿o entendí mal?
-Así es, Pancho. Examino todo y retengo lo bueno. Ese mensaje trae ideas interesantes, como bien dijiste: de motivación para la vida, y si, puedo tomarlas, pero no como se me da sino bajo la luz de lo que creo y de en Quien creo.
-¿Cómo, Paco?
-Esperanza, anhelo, expectación, ánimo, seguridad, confianza, sí, pero no por mí y para mí, sino por Dios y para Dios. Miqueas 7:7 me recuerda cómo es que "esperaré en el Dios de mi salvación", ante las vicisitudes de la vida Salmos 42:5 me hace reflexionar al decirme "¿por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez por la salvación de su presencia", incluso cuando me siento abatido, como bien dice Salmos 56:3 al señalar que "cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza", ¿sabes por qué?, porque en esto hay bendición, Jeremías 17:7-8 lo señala al decir "Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto", y sobre lo de no confiar en mis propias fuerzas como si Dios no existiera Proverbios 3:5-6 me da la razón al decir "Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas".
-Ya entiendo, Paco.
-Pero nomás por eso no lo reenvié, no me pareció del todo de acuerdo con mi fe, y del mensaje rescaté algunas cosas pero a la luz de mis creencias. Estos tiempos son muy difíciles, como dice 2 Timoteo 3:1, los son por las artimañas y engaños del Enemigo; así que en vez de bajar la guardia y pensar que todo está bien porque no hay persecución y martirio como antaño, debemos velar, como dice Lucas 21:36, con más fuerzas para escapar de todas las cosas que están por suceder, y podáis estar en pie delante del Hijo del Hombre.
-Me diste mucho en qué pensar Paco, y sobre todo, poder evaluar lo que me llega del mundo.
-Qué bueno, Pancho, y a propósito de evaluación, vámonos pues ya va a llegar el maestro con los exámenes.
-Espero nos vaya bien, Paco.
-Yo también Pancho, y si no, no te preocupes, tenemos el otro semestre para volver a llevar la materia y pasarla ahora sí.
-Ja ja ja ja ja… cómo eres, Paco, ni de broma lo digas, ja ja ja ja ja

| Imprimir | Correo electrónico

Bookmakers bonuses with gbetting.co.uk click here

Abre tu corazón a Dios...

Acepta sus mandamientos y su AMOR.

Iglesia de Dios, Apostólica del 7° Día A.R.
Copyright © 2014 IDA