logo

En Parte Conocemos

Por: Roberto Celaya

Paco y Pancho son dos amigos. Viven cerca uno del otro y van a la misma escuela. Paco pertenece a la iglesia de Dios y aunque Pancho no profesa su fe ambos, Paco y Pancho, se respetan lo que enriquece su relación.

-Paco, Paco.
-¿Qué hay, Pancho? Te vi muy entrado ahí platicando.
-Si, por eso mismo es que vengo, lo que pasa es que salió un tema teológico y no pudimos resolverlo.
-¿Y cómo es eso?
-¿La duda, Paco?
-No, ¿cómo salió el tema si casi nuca los oigo hablando de eso?

-Pues de pura casualidad, Paco, estábamos hablando de tentaciones mundanas, bromeando y eso, y uno también en broma dijo que mejor quisiera comer del árbol de la vida como Adán y Eva. José dijo que Adán y Eva de lo que comieron fue del árbol prohibido y no del de la vida, y luego Ernesto dijo que sí, que también comían del árbol de la vida, el caso es que ahí nos enredamos.
-Ah, ya entiendo, Pancho. Pero primero unas aclaraciones, el árbol ese que mencionan como el árbol prohibido no se llamaban así sino que era el árbol de la ciencia del bien y el mal, el otro sí es el de la vida, como dice Génesis 2:9 "y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal".
-Pero, ¿qué no el que dices era el de la ciencia del bien y el mal era el prohibido, Paco?
-Estaba prohibido comer de él, Pancho, como dice Génesis 2:16-17 "Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;  más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás".
-Entonces Ernesto tenían razón y podían comer de todo árbol excepto de ese; y si podían comer de todo árbol, entonces comían también del árbol de la vida, ¿verdad, Paco?
-No es tan fácil, Pancho, mira cómo es que en Génesis 3:22, una vez que Adán y Eva comen del árbol prohibido, el de la ciencia del bien y el mal, "dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre", o sea que una interpretación puede ser que hasta ese momento aún no habían comido del árbol de la vida, ya que por lo que ahí mismo se dice, aún no vivían para siempre, sino que eso hubiera pasado si lo comieran; lo cual habría sido un desastre, pues su vida para siempre sería con las consecuencias acarreadas por la desobediencia inicial.
-Entonces, Paco, ¿comieron o no comieron del árbol de la vida?
-No sé, Pancho.
-¿Cómo que no sabes, Paco?, pero si tú eres cristiano, ¿qué no?
-Así es, Pancho, pero el hecho de ser cristiano no quiere decir que tengamos todas las respuestas.
-¡Ah, caray!
-Así es, Pancho. 1 Corintios 13:9-10 lo dice muy claramente cuando señala que "…en parte conocemos, y en parte profetizamos; más cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará", es decir, ahorita sabemos en parte, pero cuando venga el Reino de Dios y sus elegidos vivificados y glorificados veremos y sabremos de manera completa. Ahorita no.
-¿Y cómo lidias con lo que no sabes, Paco?
-Primero hay que entender, Pancho, que si bien sólo existe una verdad, la cual es la Palabra de Dios como dice Juan 17:17 y Salmos 119:160, esa verdad puede clasificarse de dos manera: la que es para salvación y la que es para comprensión.
-¿Cómo es eso, Paco?
-La verdad que es para salvación es aquella que desde el principio de la iglesia se ha expresado y aplicado, es la enseñanza que es necesaria para nuestra salvación y que no admiten cuestionamiento ni contradicción, más bien que se requiere un esfuerzo para comprenderla y aplicarla, como dicen Judas 3 y Filipenses 1:27. La verdad que es para comprensión es aquella que nos permite entender la escritura y a la que vamos avanzando gracias a la acción del Santo Espíritu que mora en nosotros, hasta llegar a la plenitud de la verdad, como dice Juan 16:13.
-Unos ejemplos, Paco.
-Por ejemplo Pancho, las verdades para salvación serían: qué día de reposo debo guardar, cómo debo ser bautizado, cómo y cuándo celebrar la Cena del Señor, entre otras. Esas sí, si no las entiendo, acepto y vivo tal cual deben ser, mi salvación está en serio riesgo. En cuanto a las verdades de comprensión, un ejemplo es esto que estamos discutiendo del árbol de la vida, si Adán y Eva comían o no de él antes de ser expulsados del Jardín de Edén, siendo honestos podemos ver que si uno cree que sí y otro cree que no, eso no afecta en nada su salvación, aunque obviamente uno de los dos estaría equivocado, lo cual afectaría su comprensión pero hasta ahí.
-¿Y cómo lidian en tu iglesia cuando entre ustedes hay diferencias de criterios en cuanto a esas verdades?
-Debo aclararte que las diferencias son válidas y aceptables pero, de nuevo, sólo en las verdades de comprensión, no en las de salvación, que en mi iglesia están expresadas en nuestros Puntos Doctrinales, en estas verdades no cabe la disensión, pero a lo mejor hay quien no entienda y debe preguntar, orar y humildemente pedir mayor luz a Dios para entender a cabalidad y poder vivir nuestros Principios Doctrinales.
-Sí, yo decía de las otras, Paco, de lo que llamas las verdades de comprensión, ahí, ¿cómo le hacen ustedes cuando entre los miembros hay diferentes ideas de algún tema?
- Comportándonos, Pancho como exhorta Pablo: "Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia.  Sean mutuamente tolerantes. Si alguno tiene una queja contra otro, perdónense de la misma manera que Cristo los perdonó". (Colosenses 3:12-13).
-¿Y del tema este de que si Adán y Eva comían o no del árbol de la vida hay en tu iglesia esas dos posturas que hemos hablado, Paco?
-Así es Pancho, algunos creen que sí comían otros que no.
-¿Y a qué conclusión han llegado?
-Más que conclusión, un acuerdo: que cuando todos nos encontremos en el Reino de Dios, ambos les preguntaremos a nuestros primeros padres sobre el asunto para que nos digan si comían o no de dicho árbol.
-Ja, ja, ja, muy bien, Pancho, y como decimos cuando hay exámenes: "ahí luego me pasas la respuesta".
-Ja, ja, ja, claro que si Pancho, claro que sí.

| Imprimir | Correo electrónico

Bookmakers bonuses with gbetting.co.uk click here

Abre tu corazón a Dios...

Acepta sus mandamientos y su AMOR.

Iglesia de Dios, Apostólica del 7° Día A.R.
Copyright © 2014 IDA