Biblia y Religión
Vida Cristiana
Iglesia de Dios
¿Qué es la Biblia y qué contiene?
¿Quien es Dios ?
¿Quién es Jesús y que significa su vida    hoy para mi?
¿Quién o qué es el Espíritu Santo?
¿Qué dice la Biblia acerca de satanas y    qué influencia tiene hoy en el mundo?
¿Quién o qué son los Angeles?

La segunda venida de Cristo es Inminente

¿Como llevar una vida cristiana?

 

¿Qué es la Biblia y qué contiene?

Verso clave: Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino. (Salmo 119:105).

 LA BIBLIA

 La Biblia es la única palabra inspirada de Dios. Contiene los diez mandamientos en los que debemos vivir, ejemplos que debemos tomar como modelo en nuestras vidas, e historias que podemos contar a nuestros niños. Contiene las enseñanzas de nuestro Salvador, el Señor Jesucristo, y la explicación de nuestra fe Cristiana. Es la única expresión de la voluntad de Dios para el hombre. Es el fundamento real de las creencias religiosas de la Iglesia de Dios (7mo. Día). Declarándolo de manera sencilla, es la palabra de Dios.

Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salud por la fe que es en Jesucristo. Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia. Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra. (II Timoteo 3:15-17). 

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos; que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (Hebreos 4:12).

 Porque debiendo ser ya maestros a causa del tiempo, tenéis necesidad de volver a ser enseñados cuáles sean los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tengáis necesidad de leche, y no de manjar sólido. Que cualesquiera que participa de la leche, es inhábil para la palabra de la justicia, porque es niño. Mas la vianda firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. (Hebreos 5:12-14.

Antiguo y Nuevo Testamento

Siendo cristianos, y siguiendo las enseñanzas de Cristo, ¿vamos solamente a seguir las enseñanzas y mandamientos contenidos en el Nuevo Testamento, y a seguir solamente los escritos que siguieron a la muerte de Cristo? Comencemos este estudio en el libro de Hebreos, escrito por Pablo después que Jesús murió en la cruz.

Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas. (Hebreos 1:1).

Es claro ver en este pasaje que los escritos de los profetas en el Antiguo Testamento fueron inspirados por Dios. Dios usó a los profetas para comunicar su voluntad y mandamientos. Jesús mismo hizo referencia muchas veces de estos escritos y los usó en sus enseñanzas.

Y fuele dado el libro del profeta Isaías, y como abrió el libro, halló el lugar donde estaba escrito:El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres, me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón, para pregonar a los cautivos libertad, y a los ciegos vista, para poner en libertad a los quebrantados, para predicar el año agradable del Señor. (Lucas 4:17:19).

Y el mismo David dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra. (Lucas 20:42).

Y él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros; que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los Profetas, y en los Salmos. (Lucas 24:44).

Por tanto debemos concluir de los escritos de Pablo y de las palabras de Jesús, que ambos, el Antiguo así como el Nuevo Testamentos son las palabras inspiradas de Dios.

Versión Rey Santiago

La Iglesia de Dios (7th Día) usa la versión de la Biblia del Rey Santiago, porque creemos que esta es la traducción más acertada y segura de la palabra de Dios de los manuscritos originales Hebreo y Griego. Todos los versos citados en este Web Site serán citas de la versión de la Biblia del Rey Santiago.

SUBIR


¿QUIEN ES DIOS?

Dios el Creador

Dios es el ser supremo en el universo. El creó los cielos y la tierra y también creó al hombre.

Verso Clave: En el principio Dios crió los cielos y la tierra. (Génesis 1:1).

Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre en alma viviente. (Génesis 2:7)

Dios es el único verdadero Dios con poder absoluto.

Mas es SEÑOR es el verdadero Dios; él es Dios viviente y Rey eterno. A su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación. Les diréis así: Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, perezcan de la tierra y de debajo de estos cielos. El que hizo la tierra con su potencia, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su prudencia. (Jeremías 10:10-12).

El SEÑOR reinó. Regocíjese la tierra;Alégrense las muchas islas. Nube y oscuridad alrededor de él. Justicia y juicio son el asiento de su trono. Fuego irá delante de él, y abrazará en derredor sus enemigos. Sus relámpagos alumbraron el mundo. La tierra vio, y estremeciese. Los montes se derritieron como cera a la presencia del SEÑOR, delante del Señor de toda la tierra. Los cielos denunciaron su justicia, y todos los pueblos vieron su gloria. (Salmo 97:1-6).

Dios el Padre

El Señor Dios es nuestro Padre celestial. El puso en efecto el plan para nuestra salvación.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16).

Cuando oramos, oramos a Dios. Esto es ilustrado por el ejemplo que Jesús nos dio de cómo orar.

Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. (Mateo 6:9-13).

Conclusión

El Señor Dios es el único Dios verdadero del universo. El creó al hombre y puso en efecto Su plan de salvación al enviar a su Hijo unigénito, Jesucristo, a la tierra. Dios es el Todopoderoso, el Omnisciente gobernador de toda la creación.

SUBIR


¿Quién es Jesús y que significa su vida hoy para mí?

Verso clave:

Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. (Lucas 3:22)

Jesús, El hijo de Dios

Jesús nació de la virgen María a través del poder del Espíritu santo.

El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. (Mateo 1:18-21)

 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. (Lucas 1:35)

Jesús es el unigénito hijo de Dios.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. (1 Juan 4:9)

Jesús existía con el Padre antes que la tierra fuera creada. A través de Jesús, todas las cosas fueron creadas. En los siguientes versos Jesús es llamado “El Verbo” por el apóstol Juan.

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. (Juan 1:1-3)

 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. (Juan 1:10)

 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. (Juan 17:5)

Jesucristo es el Señor.

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confieseque Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:9-11)

Jesús, nuestro salvador personal.

Jesucristo vino a la tierra por un propósito específico. El Fue enviado aquí por Dios para ser el salvador de los hombres.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. (Juan 3:16-18)

Jesús murió en la cruz, y después de tres días en la tumba, él fue resucitado.

Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu. (Juan 19:30) 

Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos.Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. (Mateo 28:1-6)

 

Jesús murió en la cruz por la redención de nuestros pecados. La misma sangre que el derramó limpió nuestras transgresiones. Su resurrección nos dio la esperanza de que podemos obtener la vida eterna.

Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. (Colosenses 1:12-14)

  

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; (1 Corintios 15:3-4)

Para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro. (Romanos 5:21)

Jesús quitó de en medio la ley levítica y reestableció el sacerdocio de Melquisedec bajo el cual y a través de El, podemos hoy obtener la salvación.

Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón? Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley; (Hebreos 7:11-12)

Vea la discusión sobre el Sacerdocio para que tenga una mayor profundidad sobre el Sacerdocio de Melquisedec.

A fin de obtener este perdón de pecados y esperanza de vida eterna, debemos aceptar a Jesucristo como nuestro salvador personal. Debemos seguir sus pisadas.

Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; (1 Pedro 2:21-23)

Conclusión

Jesucristo es el hijo unigénito de Dios. Jesús vino a la tierra a reestablecer el sacerdocio de Melquisedec. El murió por nuestros pecados en la cruz y fue resucitado después de tres días en la tumba. El puso en marcha nuestro plan de salvación del cual podemos participar si creemos en él y lo aceptamos como nuestro Salvador personal.

SUBIR


¿Quién o qué es el Espíritu Santo?

Verso Clave:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas. (Génesis 1:1-2).

Este verso dice que el Espíritu Santo es de Dios, y que no es una entidad con personalidad propia o separada de Dios. El Espíritu Santo proviene de Dios y es manifestado en muchas maneras: Es poder, energía, sabiduría, consolación, viento, fuego, luz, etc., y existe o trabaja desde el principio entre los hombres.

Los patriarcas, profetas, jueces, reyes, etc., hablaron y actuaron bajo el poder o influencia del Espíritu Santo.

Porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo. II Pedro 1:21.

Dios es el Espíritu Santo o fuente primaria de poder interminable. El es Espíritu y también es Santo o apartado, de aquí que El es primariamente el Espíritu Santo.

Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. (Juan 4:24).

El Señor Jesucristo es la representación y manifestación del Espíritu Santo. El fue engendrado del Espíritu Santo.

Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente. Colosenses 2:9.

Porque el Señor es el Espíritu; y donde hay el Espíritu del Señor, allí hay libertad. (II Corintios 3:17).

El Espíritu Santo es también la mente de Dios, y la mente de Cristo.

Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así,  tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido no el espíritu del mundo, sino el Espíritu de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado. (I Corintios 2:11-12).

Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede entender porque se han de examinar espiritualmente. Empero el espiritual juzga todas las cosas; mas él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruyó? Mas nosotros tenemos la mente (Espíritu) de Cristo. I Corintios 2:14-16.

Dios y Su Hijo Jesucristo tienen poder de dar o de quitar su Espíritu a quien ellos quieren. El quitó de su Espíritu Santo al rey Saúl, y dejó cegado espiritualmente a su pueblo Israel. Pero también dio de su Espíritu Santo a todos los creyentes que forman su iglesia.

El Señor no dejó huérfanos a sus discípulos vino a ellos en Espíritu. Por eso Pablo dijo: Ya no vivo yo sino Cristo vive en mí.

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre. Al Espíritu de Verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; mas vosotros le conocéis, porque está con vosotros, y será en vosotros. No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros. (Juan 14:15-18).

El Espíritu Santo fue enviado del Padre, en el Nombre del Señor Jesucristo, para recordarnos todas las cosas que nos dijo Jesús, Su Hijo.

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi Nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que yo os he dicho. (Juan 14:26).

El Espíritu Santo fue enviado a los discípulos de Jesús en el día del Pentecostés.

Y como se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos; y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual  

hinchió toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen. (Hechos 2:1-4).

Y Pedro les dice: Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. (Hechos 2:38).

El Espíritu Santo son las arras, garantía, o enganche, pagado por el Señor Jesucristo para nuestra redención, o transformación en el día postrero.

En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud. En el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida para alabanza de su gloria. (Efesios 1:13-14).

Conclusión

El Espíritu Santo es la esencia o naturaleza divina de Dios, y de Su Hijo Jesucristo. Es el poder inagotable de Dios que puede ser manifestado de maneras infinitas. Es depositado en los creyentes para resucitarlos o transformarlos en el día postrero.

SUBIR


¿QUE DICE LA BIBLIA ACERCA DE SATANAS Y QUE INFLUENCIA TIENE HOY EN EL MUNDO?

Verso clave:

Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. (Revelación: 12:9)

Satanás: El enemigo de Dios.

Satanás inicio su existencia como un ángel ungido llamado lucifer. Satanás hizo guerra a Dios, e intentó tomar el cielo, convenciendo a una tercera parte de los ángeles para que lo siguieran. Al final Satanás, quien es también conocido como el demonio o el dragón, fue derrotado y arrojado a la tierra.

Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. (Revelación 12:7-9)

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. (Isaías 14:12-15)

Y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. (Revelación 12:4.)

Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. (Lucas 10:18)

Satanás a través de una serpiente tentó a Eva en el jardín del Edén con una mentira y Eva, seguida por Adán, cometieron pecado por primera vez a causa de esta tentación.

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. (Génesis 3:1-6)

Influencia de Satanás en el mundo

Satanás es el gran engañador y el adversario de Dios, y de todos los hijos de Dios. El es el padre de mentira, y autor de engaño.

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. (Juan 8:44)

En tiempos antiguos, Satanás era capaz de acusar a los hijos de Dios delante de Dios. Sin embargo, A través del poder de Cristo el ha sido derrotado y muchopoder le fue quitado.

Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás (Job 1:6)
Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. (Revelación 12:10)

Satanás todavía tiene hoy gran influencia en el mundo. El difunde mentira y falsedad. Solo a través de la verdad y poder de Cristo podemos vencerlo.

El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. (I Juan 3:8)

Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.(2 Corintios 2:10-11)

Conclusión

Satanás fue creado como un ángel de luz pero a través de su propio orgullo se levantó contra Dios y fue lanzado a la tierra. Hoy Satanás continúa en la tierra, tratando de engañar a la humanidad. Sólo a través del poder de Cristo podremos resistir esta tentación y abstenernos del pecado.

SUBIR


¿Quién o qué son los Angeles?

Verso Clave:

Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos. (Hebreos 2:9.)

Mensajeros de Dios

Los Ángeles son una creación de Dios que fueron creados un poco mayor que el hombre. Encontramos esto en el libro de los Salmos en una descripción de nuestro Señor Jesucristo cuando fue un hombre.

Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites? Pues le has hecho poco menor que los ángeles, y coronástelo de gloria y de lustre. (Salmo 8:4-5).

La palabra ángel significa mensajero. La Biblia no describe la naturaleza exacta de los Ángeles mas bien describe su relación con Dios, Jesucristo, y el hombre, A los Ángeles se les ha dado el trabajo de ser espíritus administradores. Esto es descrito en el libro de los Hebreos.

Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, Y a sus ministros llama de fuego.(Hebreos 1:7)

¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? (Hebreos 1:14)

La función exacta de los mensajeros de Dios no está detallada específicamente. Mas bien ellos son presentados cumpliendo las órdenes de Dios, cualesquiera que estas sean. Ellos aparecen como ayudadores y protectores de gente en necesidad, como dadores de noticias, dando revelaciones de Dios, y como guías y guardianes.

Algunas personas creen que los Ángeles son personas que han muerto y se han ido al cielo. Aunque esto no se encuentra en la Biblia, hay una promesa de que nosotros seremos hechos igual a los Ángeles después de la resurrección. Esto lo encontramos en Lucas cuando los saduceos cuestionaron a Jesús acerca de como sería o funcionaría el matrimonio después de la resurrección.

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. (Lucas 20:34-36.)

Clasificación de los Ángeles

Hay dos clases de Ángeles. Hay los Ángeles buenos que siguen la voluntad de Dios. Hay también una segunda clase, los Ángeles caídos quienes han pecado y han sido arrojados fuera del cielo junto con su líder el demonio. Ellos son engañadores, espíritus familiares cuyo trabajo es impedir la salvación. Esto lo encontramos en el libro de Revelación.

Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. (Revelación 12:7-9)

Estos Ángeles caídos están trabajando hoy arduamente tratando de desviar a la humanidad de las enseñanzas de Cristo.

Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; (1 Timoteo 4:1)

Conclusión

Los Ángeles son creación de Dios puestos en orden divino entre el hombre y Cristo, y son muchos. Hay Ángeles buenos quienes hacen la voluntad de Dios y Ángeles malos que siguen a Satanás. Los Ángeles son criaturas maravillosas, rodeados de esplendor y gloria. Ellos son una fuente de inspiración, fortaleza, y ánimo, dada por Dios para los fieles.


SUBIR


La segunda venida de Cristo es Inminente.

 ¿Qué tan cierto es que el Señor vaya a retornar a la tierra en un futuro cercano?¿Es sólo una fábula inventada por algunos escritores, o hay un fundamento sólido en que basarnos para darle crédito a esto?

Bueno, escudriñando las Santas Escrituras, que es el único libro inspirado por el Espíritu Santo, como dice en II Pedro 1:21: “porque la profecía no fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo,” sabemos, basados en esta fe, que tanto los ángeles, así como los profetas, los apóstoles, y el mismo Hijo de Dios, aseguraron que el Señor Jesucristo regresaría a la tierra por segunda vez. Este término, SEGUNDA VEZ, sólo es registrado en el libro de Hebreos 9:28, donde dice: “Así también Cristo fue ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud.”

NOTA:“La segunda vez sin pecado,” significa que el Señor no viene otra vez para llevar los pecados de muchos, sino a traer la recompensa a todos los que han esperado en él para salud y salvación. Y esta es sólo una de las muchas razones por las que el Señor tiene que regresar.

Después de su resurrección el Señor Jesucristo se despidió de sus discípulos en el monte de las Olivas, alzando sus manos, y bendiciéndolos. (Lucas 24:50-52). Y esta bendición incluyó la promesa hecha por los ángeles, de que ese mismo Jesús vendría o regresaría de la misma manera en que se estaba alejando de su vista. El capítulo 1 del libro de los Hechos registra una de las aseveraciones más directas, hecha por seres celestiales o ángeles, sobre el retorno del Señor Jesucristo a la tierra:

En el capítulo 1:9-12, menciona: “Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos al cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. Entonces se volvieron a Jerusalem del monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalem camino de un sábado.”

NOTA: Esta es una de las declaraciones hechas directamente por seres celestiales enviados por Dios, para asegurar a los discípulos que Jesús retornaría de la misma manera como se fue.

Otra de las razones de su inminente venida es que el mismo Señor le aseguró a sus discípulos que vendría otra vez: Juan 14:1-3: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, a preparar lugar para vosotros: Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” Esta es la promesa del mismo Señor Jesucristo.

NOTA: El se fue, y vendrá otra vez, como él mismo lo prometió, y vendrá a tomarse a sí mismo, esto es a tomar su Cuerpo que es la iglesia, y si él siendo la cabeza de la iglesia se llama Cristo, su cuerpo también debe llamarse Cristo. Así que Cristo vendrá por su complemento que también se llama Cristo, aunque esto parezca un misterio.En Efesios 1:22-23, Dios dice de su Hijo, que sometió todas las cosas debajo de sus pies, y diólo por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que hinche todas las cosas en todos. Entonces la iglesia es el complemento o plenitud de Cristo, y por consecuencia también debe llamarse Cristo.

Para que los creyentes puedan ser parte del Cuerpo de Cristo, EN SU RETORNO, deben adquirir la misma naturaleza celestial de él, y para ello deben bautizarse y recibir el don del Espíritu Santo, para que puedan ser transformados de su naturaleza humana a la misma naturaleza espiritual y celestial del Señor Jesucristo. El apóstol Pablo dice de esto en Efesios 1:12-14: “Para que seamos para alabanza de su gloria, nosotros que antes esperamos en Cristo. En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida para alabanza de su gloria.” La redención es el cambió de naturaleza que se efectuará con su venida. Las arras de nuestra herencia (el Espíritu Santo) son como el anticipo o adelanto dado por Dios a los creyentes para su redención en el día postrero. Esto es, para la resurrección o transformación en el retorno del Señor Jesucristo.

Los creyentes tienen que ser transformados de una naturaleza carnal a una mente y naturaleza espiritual, para que puedan ver al Señor tal y como él es, en su venida: “Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciereseremos semejantes a él, porque le veremos como él es.” (I Juan 3:2). Aquí tenemos otro testimonio dado por el apóstol Juan “sabemos que cuando él apareciere”, que asegura su aparición en gloria en el futuro cercano, y por ello tenemos que ser transformados a su misma naturaleza celestial para poder verlo como él es. No podremos convivir con el Señor ni entender su naturaleza celestial con esta mente humana y con este cuerpo corruptible.

 Veamos otras razones de su inminente venida:

El tiene que venir a recoger a los que hayan ejercido su mismo Espíritu o mente, su misma manera de pensar y de actuar. Vendrá por los que hayan ejercido su misma justicia y misericordia, y por los que hayan desarrollado su misma esencia espiritual, para darles las recompensas que él mismo prometió en su primera venida. Viene por segunda vez para hacer congruente el propósito de su primera venida, dar vida eterna a los justos, y dar el pago a los injustos.

El Señor también tiene que venir porque tiene que restaurar la creación de Dios, tiene que restaurar esta tierra y este universo al mismo nivel de cuando fueron creados. El tiene que venir a instituir un reino de justicia, y a hacer nuevas todas las cosas. Hechos 3:19-21. “Así que arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor. Y enviará a Jesucristo, que os fue antes anunciado: Al cual de cierto es menester que el cielo tenga hasta los tiempos dela restauración de todas las cosas, que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde el siglo.” El Señor estará en el cielo hasta que se cumpla el momento de regresar a la tierra. El Señor tiene que venir a destruir a los que han destruido la tierra por su ambición. Los gobiernos del mundo están destruyendo la tierra, y por su ambición permiten que así siga siendo. El libro de Revelación 11:18, dice: Y se han airado las naciones y tu ira es venida, y el tiempo de los muertos para que sean juzgados. Y para que des el galardón a tus siervos los profetas, y a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeñitos y a los grandes, y para que destruyas a los que destruyen la tierra.”

El Señor Jesús tiene que venir para dar cumplimiento a las profecías. Para sellar la profecía y traer la justicia de los siglos… El libro de Revelación dice que él es el Espíritu de la profecía. “Porque el testimonio de Jesús es el Espíritu de la profecía.” Rev. 19:10, esto es, que el testimonio de Jesús es lo que hace valer la profecía, así que él tiene que venir a darle vida a las profecías que faltan por cumplirse, incluyendo su Venida.

También tiene que venir a librar a su pueblo Israel de su ceguera espiritual y a librarlo de la amenaza de las naciones. Porque Israel es su nación, y su ciudad es Jerusalem. Vendrá de Sión el libertador que quitará de Jacob la impiedad… (Romanos 11:26-27).

Otra razón de su venida es para destruir al anticristo, a la bestia, y a tomar preso al diablo. Inmediatamente después establecerá su reino de mil años que tanto prometió a sus discípulos.

“Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fue dado juicio; y vi las almas de los degollados por el testimonio de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado la bestia, ni a su imagen, y que no recibieron la señal en sus frentes, ni en sus manos, y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos; antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.” Revelación 20:4,6.

Hasta en su oración del Padre Nuestro, Jesús pidió, diciendo: VENGA TU REINO. Estas, y muchas otras razones fundadas en las Santas Escrituras, aseguran que el retorno del Señor Jesucristo, es inminente.

¿Cuándo viene? Sólo el Padre lo sabe; ni los ángeles, ni el mismo Señor Jesús. De manera que sólo tenemos las señales de su pronto retorno, y a nosotros sólo toca estar apercibidos…. porque las señales de su venida están aquí delante del mundo y de la iglesia…. “Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que tiene sed, venga: y el que quiere, tome del agua de la vida de balde.”

El que da testimonio de estas cosas, (El Señor Jesucristo) dice: Ciertamente, vengo en breve. Amén, sea así. Ven, Señor Jesús.

SUBIR


MAS TEMAS DE INTERES

ARREPENTIMIENTO Y BAUTISMO
LA RESURRECCION DE LOS MUERTOS
DOMINGO... DÍA DEL HOMBRE
¿JESÚS LIMPIÓ TODAS LAS COSAS?
PROSPERA A LA MANERA DE DIOS

 

ARREPENTIMIENTO Y BAUTISMO

La gran comisión dada por el Señor Jesucristo a sus discípulos después de su resurrección, fue predicar el evangelio a TODA CRIATURA: El evangelio de Marcos 16:15-16, dice:

 

“ID POR TODO EL MUNDO; PREDICAD EL EVANGELIO A TODA CRIATURA. EL QUE CREYERE Y FUERE BAUTIZADO SERA SALVO; MAS EL QUE NO CREYERE, SERÁ CONDENADO.”

 

Es por medio de la predicación del evangelio que el mundo sería convidado a arrepentirse de sus de sus pecados, y de sus obras muertas, para ser reconciliados con Dios, y ser restituidos a la vida. Es por esto que el hombre tiene que arrepentirse, para tener la esperanza de ser restituido a la vida eterna que perdió desde el principio de la creación. Pero aun podríamos objetar y decir que fue Adán y Eva los que pecaron y no nosotros, pero el apóstol Pablo hablando de la misericordia de Dios en este respecto dice: “Por cuanto TODOS pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios; siendo justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Cristo Jesús.” Romanos 3:23.

 

Así que TODOS quedamos destituidos de la gloria de Dios, (de ESA GLORIA QUE ES la vida, en este respecto), y por ello mismo el Señor mandó que se predicase el evangelio a TODA criatura, porque él quiere que todos se arrepientan y se reconcilien con su Padre en los cielos. Esta FUE su misión de haber sido enviado al mundo, PARA reconciliar al mundo con Dios. Por esto mismo desde el principio de su predicación Jesús, comenzó a predicar el ARREPENTIMIENTO:

 

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.” Mateo 4:17. Y aún su antecesor, Juan Bautista, igualmente vino primeramente predicando el arrepentimiento: “En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.” Mateo 3:1-2.

 

COMENTARIO SOBRE EL REINO DE LOS CIELOS. . . . . Allá en los cielos sólo reina la justicia, la luz, la verdad, sólo hay equilibrio, paz eterna, y vida. En este mundo es todo lo contrario; Aquí sólo impera la muerte, las envidias, la malicia, los celos, la concupiscencia, la corrupción y la muerte….

 

En el principio de la predicación de los apóstoles, después que recibieron el Espíritu Santo, también predicaron el ARREPENTIMIENTO Y EL BAUTISMO. Después de hacerle ver Pedro al pueblo de Israel a quién habían ellos crucificado, ellos compungidos de corazón hicieron una pregunta muy valiosa: “Varones hermanos, ¿qué haremos? Y Pedro les dice: Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el NOMBRE del Señor Jesucristo para PERDON DE LOS PECADOS, y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Hechos 2:38. Aquí muy claramente pone las condiciones para ser perdonados: Arrepentimiento y Bautismo.

 

Esto le fue dicho al pueblo de Israel, pero fue también encomendado por el Señor Jesucristo que se predicase a toda criatura.

 

Y así los discípulos de Jesús comenzaron la predicación del evangelio y pasaron sus vidas predicando el arrepentimiento de obras muertas y la fe en Dios que levantó al Señor Jesús de los muertos.

 

En uno de sus saludos y encomiendas a los hermanos en Efeso, Pablo les exhorta con su propio ejemplo, diciéndoles: “Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia. Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia. Sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos; y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del ARREPENTIMIENTO para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.” Hechos 20:17-21.

 

El arrepentimiento debe ser confirmado por el bautismo. Así que es necesario que la persona primero se arrepienta por medio del conocimiento del evangelio, y crea que el Señor Jesucristo murió y resucitó de los muertos como fue anunciado por las Santas Escrituras desde los tiempos del Antiguo Testamento. La persona debe creer que Dios es misericordioso y que puede perdonarle sus pecados por grandes que estos sean. En el libro del profeta ISAIAS 1:18, dice el Señor: “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.” La persona debe creer que Dios puede perdonarle todos sus pecados y limpiarlo de toda impureza, y dejarlo como blanca lana.

 

El Señor Jesús también fue bautizado para dejarnos ejemplo y para cumplir con toda justicia. (Leer Lucas 3:21-23). El Señor fue bautizado en el río Jordán por su primo Juan el Bautista, cuando era como de 30 años de edad.

 

NOTA: La persona debe tener la edad suficiente en que su conciencia le permita reconocer sus pecados, y pueda arrepentirse y pedirle perdón a Dios en el nombre del Señor Jesucristo. Un niño no sabe todavía que es arrepentirse o de qué tiene que arrepentirse. Así que los niños no deben ser bautizados cuando son todavía niños. Tampoco es necesario que la persona alcance una edad de 30 años como el Señor Jesús para poder bautizarse, pero sí tener una edad suficiente en que puedan estar concientes de lo que están haciendo.

 

Bautismo, viene de la palabra griega “baptizo” que quiere decir sumergir; y es bíblicamente el simbolismo de sumergir o sepultar a una persona en agua, confirmando así delante de Dios que es un alma arrepentida que ha muerto al pecado y que quedará sepultada en esas “aguas de la muerte” como si fueran un sepulcro. Y que de ahí en adelante, saldrá de esas aguas del bautismo a una renovación para vida eterna, porque ha creído que Dios le ha perdonado todos sus pecados. Entonces la persona o el creyente arrepentido y bautizado no debe pecar más, porque ya fue limpiado por la palabra de Dios, y por su profesión de fe en el nombre del Señor Jesucristo.

 

¿PORQUE DEBEMOS SER BAUTIZARNOS EN EL NOMBRE DEL SEÑOR JESUCRISTO?

 

Porque fue el Hijo de Dios, quién dio su vida para mostrarnos que hay resurrección de muertos; El se ofreció a sí mismo, el dijo: “A mí mi vida nadie me la quita, yo la doy por la vida del mundo”. No fue el Padre, o el Espíritu del Padre, -Espíritu Santo, quienes fueron puestos en la cruz del calvario, sino el Hijo de Dios, el Señor Jesucristo quien fue crucificado por nosotros. Por esto mismo, la palabra dice: “Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” Hechos 4:12.

“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” Filipenses 2:9-11.

 

Así que toda criatura tiene que pasar por este proceso de arrepentirse y bautizarse para reconciliarse con Dios y tener derecho a ser restituidos a la vida eterna. “El Señor no tarda su promesa como muchos la tienen por tardanza, sino que es paciente no queriendo que ninguno se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento”. II Pedro 3:9.

 

Para el Señor todos los que no se arrepienten son pecadores en un mismo grado, no son unos más pecadores que otros.Leamos al respecto en Lucas 13:1-5: “En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos. Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.”

 

Así que para el Señor, todos los seres humanos que no se arrepienten son igualmente pecadores y están expuestos a perder su alma en el lago de fuego, que es la muerte segunda.

 

Pero recuerda, que Dios todopoderoso, y su Hijo Jesucristo, son misericordiosos, y tienen poder suficiente para perdonar tus pecados si te arrepientes y te bautizas en el nombre del Señor Jesucristo.

“Si tus pecados fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana….”

SUBIR

 


 

 

LA RESURRECCION DE LOS MUERTOS

Comenzaremos nuestro artículo preguntando: ¿Es verdad que los muertos resucitan? ¿Llegará un día cuando resucitarán los muertos como lo establecen las Santas Escrituras? ¿O la única esperanza del ser humano es ir a la sepultura y que allí perezca para siempre?

 

La Escritura dice ¡que NO! Y el mismo Hijo de Dios, el Señor Jesucristo, demostró lo contrario con su propia resurrección. Cuando después de estar tres días y tres noches en el sepulcro, (72 horas), salió de él habiendo resucitado de los muertos, y habiéndose aparecido a muchos hermanos durante 40 días.

 

Desde la antigüedad, todos los que han aceptado que hay un Dios verdadero, han sabido también que hay una vida eterna, y que hay una resurrección de muertos. El evangelio de Jesucristo fue también predicado en los tiempos del Antiguo Testamento, así como a nosotros nos ha sido predicado en este tiempo. El evangelio de Jesucristo se refiere enfáticamente a la resurrección de los muertos. Aún, Adán y Eva recibieron está esperanza de una reivindicación para vida eterna cuando pecaron, y fueron expulsados del jardín del Edén. Varones como el patriarca Abraham fueron evangelizados en esta misma fe. En Gálatas 3:8, dice: “Y viendo antes la Escritura que Dios por la fe había de justificar a los gentiles, EVANGELIZO antes a Abraham. Diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.”Abraham recibió el mismo evangelio de la resurrección de los muertos, por ello tuvo la esperanza de ver un día la ciudad de Dios, la Nueva Jerusalén, porque tenía la esperanza de resucitar en el día postrero. (Hebreos 11:8-10).

 

Job, otro contemporáneo de Abraham, sabía también sobre la resurrección de los muertos, y por ello habló con conocimiento haciendo una pregunta muy famosa: “¿Si el hombre muriere, volverá a vivir? Todos los días de mi edad esperaré hasta que venga mi mutación. Esta edad a la que se refiere Job aquí, es esa edad que continúa después que uno va a la sepultura. Por ejemplo: es muy común decir: tiene un año de muerto, tiene dos, o diez, o veinte años de muerto. ¿Cuántos años tendrá Job esperando en el sepulcro? Sin embargo, él dice que esperaría todos los días de su edad hasta que viniera su mutación o resurrección. Los versos siguen diciendo: Aficionado a la obra de tus manos, LLAMARAS, y yo te responderé.” Job 14:14-15. Job sabía que Dios no permitiría que su obra más grande –el hombre, muriera para siempre y se quedara en el sepulcro. Job sabía que Dios es aficionado a la obra de sus manos, y que un día él lo llamaría de entre los muertos para resucitarlo, y él le respondería.

 

Estas palabras son muy parecidas a lo registrado en: Juan 11:43-44, cuando el Señor Jesucristo resucitó a Lázaro de los muertos; aquí describen la manera del Señor Jesucristo para resucitar a los muertos: “Y habiendo dicho estas cosas, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.” Esto ratifica la creencia de Job, el Señor llamará con gran voz a sus hijos, a todos los que hayan creído en su resurrección, y ellos le responderán y saldrán de sus sepulcros, así como el mismo Señor Jesucristo resucitó y salió de su sepulcro después de su resurrección.

 

Martha, la hermana de Lázaro, también sabía de la resurrección de los muertos, pues cuando el Señor le dice: “Resucitará tu hermano. Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.” Juan 11:23-24. Entonces el Señor le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” Verso 25. Por estos testimonios nos damos cuenta, que los hijos de Dios de todos los tiempos siempre han sabido que hay una resurrección de muertos, y que ésta se efectuará en el día postrero. Sin embargo, en esa ocasión especial, ni Marta, ni Lázaro, necesitaban esperar hasta el día postrero, porque entre ellos estaba el que tiene el poder de resucitar a los muertos y volverlos a la vida, el SEÑOR JESUCRISTO, por eso dijo: “Yo soy la resurrección y la vida.”

 

El apóstol Pablo, ratifica en I Tesalonicenses 4:16-18, la resurrección y la forma que el Señor usará para este bendito evento: “Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, consolaos los unos a los otros en estas palabras.”

 

Leamos también en I Corintios 15:50-52: “Esto empero os digo, hermanos: Que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción. He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no dormiremos, mas todos seremos transformados. En un momento, en un abrir de ojo, a la final trompeta: porque será tocada la trompeta, y los muertos serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos transformados.”

¿No es acaso maravillosa la forma en que las Escrituras dan testimonio de la resurrección de los muertos, en diferentes libros de la Biblia, y en diferentes acontecimientos?

 

 

EL MAYOR TESTIMONIO ES LA RESURRECCION DEL SEÑOR JESUCRISTO:

En el evangelio de Mateo 28:1-7, el ángel dio testimonio de la resurrección de Jesús: “Y en la víspera de sábado, que amanece para el primer día de la semana, vinieron María Magdalena, y la otra María, a ver el sepulcro. Y he aquí, fue hecho un gran terremoto, porque el ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, había revuelto la piedra, y estaba sentado sobre ella. Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos. Y respondiendo el ángel, dijo a las mujeres: No temáis vosotras: porque yo sé que buscáis a Jesús, que fue crucificado. No está aquí; porque ha resucitado como dijo: Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id presto, decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos; y que va delante de vosotros a Galilea; allí LE VEREIS. He aquí, OS LO HE DICHO.”

 

La finalidad de que el Hijo de Dios haya venido a la tierra a nacer de una mujer fue para mostrar que hay resurrección de muertos. Esta es también la finalidad de la profecía y de los evangelios. El Señor fue un ser humano nacido de mujer, que fue muerto como cualquier otro ser humano, y que resucitó al tercer día, esto es, después de 72 horas de haber sido puesto en el sepulcro. El mayor enemigo del ser humano es la muerte, más el Señor Jesucristo venció a la muerte. S. Juan 3:16. Después de su resurrección se apareció a muchos hermanos, a los apóstoles, a las Marías, a los discípulos en el aposento alto, en el mar de Galilea, a 400 hermanos juntos, etc.…

 

El es el primero de la resurrección. ¿Cuándo pues, resucitarán los que hayan creído en él?“Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. Mas cada uno en su orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” I Corintios 15:22-23.

 

El poder de la resurrección está en el Hijo de Dios. San Juan 5:21-29.

“Porque como el Padre levanta los muertos y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida. Porque el Padre a nadie juzga, mas todo el juicio dio al Hijo: Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo; Vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así dio también al Hijo que tuviese vida en sí mismo. Y también le dio poder de hacer juicio, en cuanto es el Hijo del Hombre. No os maravilléis de esto; porque vendrá hora, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz. Y los que hicieron bien; saldrán a resurrección de vida; más los que hicieron mal, a resurrección de condenación.”

 

Así que el hombre natural, nace, crece, se reproduce, y comienza a decrecer y va a la sepultura. Pero vino el Señor Jesucristo a dotarnos de su energía espiritual, de su Espíritu Santo, para tener vida en abundancia, esto es para vida eterna. “Y sí el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó a Cristo Jesús de los muertos, vivificará vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.” (Romanos 8:11). Si tenemos este Espíritu, Fe, Esperanza, y manera de pensar o creer, la misma resurrección o transformación de lo mortal a lo inmortal se efectuará en nosotros, y entonces seremos llamados los “Hijos de la Resurrección.”

 

¿Si el hombre muriere volverá a vivir? ¡Si, por supuesto, la palabra de Dios dice que Si!

 SUBIR


 

DOMINGO…
DÍA DEL HOMBRE

 

Esperamos que haya leído nuestros temas sobre “El Día Santificado del Señor”, y “$1,000 por un Texto”.No hemos podido encontrar en la Biblia ningún indicio de un cambio del Sabbath del Séptimo Día (Sábado) al Primer Día (Domingo).Así pues surge la pregunta de que si no hay un registro de tal cambio en la Palabra de dios ¿Dónde entró tal cambio, y a quién estoy adorando guardando el Domingo, que es el primer día de la semana?

Para encontrar la respuesta a esta pregunta debemos ir a otra fuente de información distintaa la Biblia.Iremos precisamente a quienes reclaman el cambio: la Iglesia Católica.

La primera ley sobre el Domingo que se promulgó entró en vigor por orden el Emperador Constantino, quien había aceptado la fe Católica.Esta ley fue promulgada en el año 321 D.C. y dice a la letra: “Que todos los jueces y ciudadanos, y la ocupación de todos los comercios descansen en el venerable día del sol (domingo); pero que quienes estén situados en el campo, libremente y en total libertad atiendan el negocio de la agricultura; porque a menudo ocurre que ningún otro día es tan adecuado para la siega del maíz y el plantado de las vides; no sea que se deje pasar el momento crítico, y los hombres pierdan los bienes otorgados por el cielo.”Corpus Juris Civiles Cod., lib. 3, tit. 12, 3.Encontramos aquí el domingo dedicado al sol y no a Dios.

De un Catequismo Doctrinal, por Stephen Keenan, P. 174, leemos: “Pregunta: ¿Tiene usted alguna otra manera de probar que la Iglesia tiene el poder de instituir festividades de precepto?”

“Respuesta: Si no tuviese tal poder, no podría haber hecho aquello en que todos los religionistas modernos están de acuerdo con ella: no hubiera podido imponer la observancia del domingo, que es el primer día de la semana, en sustitución del sábado, que es el séptimo día; un cambio para el cual no hay autoridad en las escrituras.”

De la acción del Concilio de Laodicea (aproximadamente en el año 364 D.C.).Este fue un concilio Católico, leemos: “Los cristianos no deberán judaizar y estar ociosos el sábado (originalmente Sabbath), sino que deberán trabajar ese día; pero el Día del Señor (refiriéndose al domingo) deberán honrar de manera especial y, como cristianos, si es posible, no trabajarán en tal día.Pero si no obstante se encontrase que judaizan (que guardan el Sabbath), serán cortados de Cristo.”

¿Los líderes Protestantes saben esto?Daremos unas pocas declaraciones de los escritos Protestantes:

Confesión Luterana de Augsburgo, Art. 28,“Ellos (los católicos) alegan que el Sabbath se cambió al Domingo, el Día del Señor, lo cual es contrario al decálogo (los Diez Mandamientos), como aparece: tampoco existe un ejemplo del que se alardee más que el cambio del Sabbath.Grande, dicen ellos, es el poder y autoridad de la iglesia, ya que descartó uno de los Diez Mandamientos.”

Iglesia de Inglaterra – Los Diez Mandamientos, Iglesia de Inglaterra, Londres: Trubner.“No existe una palabra, ningún indicio, en el Nuevo Testamento acerca de abstenerse de trabajar el domingo.La observancia del Miércoles de Ceniza o la Cuaresma tienen las mismas bases que el Domingo.En el descanso del domingo no interviene ley divina alguna.”

Mi último testigo Protestante es la Iglesia Bautista.Tomado de la Pregunta y Declaración Solemne del Dr. Hiscox.“Hubo y hay un mandamiento de mantener sagrado el Día del Sabbath, pero ese Día del Sabbath no era el Domingo.Se dirá, sin embargo, y con cierto desplante de triunfo, que el Sabbath se transfirió del séptimo día de la semana al primero, con todos sus deberes, privilegios y sanciones.Con un honesto deseo de información sobre este tema, el cual he estudiado por muchos años, pregunto: ¿Dónde puede encontrarse el registro de tal cambio? No en el Nuevo Testamento, absolutamente no.No existe evidencia alguna en las Escrituras del cambio de la institución del Sabbath del séptimo día de la semana al primero.Por supuesto, yo sé perfectamente que el Domingo entró en uso el los principios de la historia cristiana como un día religioso, como aprendimos de los Padres Cristianos y de otras fuentes.Pero es una verdadera pena que venga señalado con la marca del Paganismo, y bautizado con el nombre del dios sol (en Inglés: Domingo = Sunday, Sun [Sol] Day [Día], o Día del Sol) cuando fue adoptado y sancionado por la apostasía Papal y heredado como un legado sagrado al Protestantismo.”

En el año 1529 D.C., el Emperador Carlos V, convocó una dieta en Spire; y solicitó la ayuda de los príncipes alemanes en contra de los turcos, esperando concebir el medio más efectivo para apaciguar las violentas disputas religiosas que en aquel entonces surgían como consecuencia de la oposición de Luthero a la religión establecida de la Iglesia Católica Romana.

Melanchthon, socio de Luthero, era muy directo y reprendió a Luthero por no mantenerse firme en las enseñanzas de los Diez Mandamientos.Melanchthon dijo: “Han cambiado las leyes de Dios, y las han transformado en sus propias tradiciones para mantenerlas por encima de los preceptos de Dios,” Biblioteca del Museo Británico.

La Reforma bajo Martín Luthero, hizo tambalear el poder del Papado, pero no hizo un intento por reformar las doctrinas establecidas en aquel entonces.

¿Qué día vas a guardar, el día del Señor o el día del Papado?

SUBIR


¿JESÚS LIMPIÓ TODAS LAS COSAS?

 

Muchos ministros y maestros de Biblia han estado enseñando que Jesús limpió todas las cosas. Este argumento generalmente se utiliza en un intento de defender el consumo de carnes inmundas, que se mencionan en diferentes porciones de las Sagradas Escrituras, afirmando que la clasificación de estos animales era parte de la ley de Moisés o ley de sacrificio, la cual fue abolida con la muerte de Jesucristo.

No negamos que la ley Levítica de los sacrificios fue abolida con la muerte de Jesucristo, pero afirmar que Su muerte haya limpiado todas las cosas es un grave error.

La muerte de Jesucristo habría de ser una expiación por el pecado (Rom. 5:8-11; II Cor. 5:14-21; Gal. 1:4; I Juan 2:2; 4-10).Esta expiación había sido ordenada de antemano (Rom. 3:25, margen; I Pedro 1:11-20; Rev. 13:8).Se hizo para reconciliarnos con Dios (Efesios 2:12-16).Fue a través de Su sangre que se nos perdonaron los pecados: teniendo por tanto redención conforme a la abundancia de Su gracia (Efesios 1:7; Col. 2:20).

No podemos encontrar en dónde la sangre de Jesucristo limpió algo más que a la humanidad del pecado (I Juan 1:7-9; Heb. 9:14; I Pedro 1:2,19; Rev. 1:5).La expiación sólo fue prometida a la humanidad cuando Dios dijo a la serpiente, “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza y tú le herirás en el talón” (Gén. 3:15).No existe indicio alguno en ninguna parte de las Escrituras en donde la expiación se haya hecho por algo más que por los hombres caídos; tampoco hay alguna parte en la que la sangre limpie algo más que el pecado del hombre.

En la Ley Ceremonial, o la ley agregada, esa sólo el hombre quien recibía expiación a través del derramamiento de la sangre de los animales.De ahí que, siendo Jesucristo la cabeza de la ley, SÓLO EL HOMBRE PUEDA SER LIMPIADO DEL PECADO POR LA SANGRE DE JESUCRISTO.Para que Jesucristo hubiera limpiado a los animales inmundos, Él necesariamente habría derramado Su sangre también por ellos, lo cual es un pensamiento sacrílego, pues Cristo no ofrece limpieza más que por sangre.Ya que la limpieza es sólo para el pecado ¿Quién se atrevería a decir que los animales cometieron pecado, y que Jesús derramó Su sangre para hacer expiación por ellos? Que Jesús haya limpiado todas las cosas es extremadamente absurdo.

Aclaremos unos cuantos pasajes de las Escrituras sobre este tema, los cuales muchas personas malinterpretan.

Primero: “Porque toda criatura de Dios es buena, y nada ha de rechazarse, si es recibida con acción de gracias; porque es santificada mediante la palabra de Dios y la oración (I Tim. 4:4-5).

No es necesario decir mucho sobre el pasaje anterior de las Escrituras.Observe de nuevo el versículo 5, que expresa muy claramente: “Ya que es santificada mediante LA PALABRA DE DIOS y la oración.”Siempre es bueno orar sobre los alimentos, pero observe que la santificación de las carnes viene PRIMERO, mediante la Palabra de Dios, y luego, por la oración.Es inútil que nosotros tratemos de santificar mediante nuestras oraciones algo que la Palabra de Dios no santifique.En ninguna parte de la Biblia encontramos que Dios haya jamás santificado a un cerdo o a cualquier animal inmundo una vez que fue declarado inmundo.

Segundo: Jesús dijo al instruir a Sus setenta: “Y en cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante” (Lucas 10:8).Miremos los dos versículos anteriores porque se usan en combinación con el versículo ocho, y cada uno de ellos comienza con la palabra “y”.“Y si hubiese allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él: y si no, se volverá a vosotros. Y permaneced en la misma casa, comiendo Y BEBIENDO lo que os den:…” (Versículos 6-7).De manera que estos evangelistas debían permanecer en una casa SI el hijo de paz estaba ahí.Incluso los fariseos, que continuamente tendían trampas a Jesús, no Lo acusaron una sola vez de comer carne de cerdo o de algún otro animal inmundo.

Más aún, Jesús dijo: “COMIENDO Y BEBIENDO lo que os den”.¿Pero qué ministro del evangelio bebería vino u otros licores intoxicantes que pusieran ante él?De ahí que ellos debían comer y beber de las cosas que se sobrentendían. Por ejemplo: Cuando los hijos de Israel estaban en el desierto, reunían el maná TODAS las mañanas (Éxodo 1&:21), sin embargo, en el versículo 26, encontramos que no reunían maná el Sábado.“Todas las mañanas” eran las mañanas sobrentendidas.

Por supuesto, cuando comemos, no debemos hacer preguntas por la conciencia; pero eso no limpia las carnes inmundas ni nos da el derecho de comerlas, como algunos interpretan I Cor. 10:27, porque el versículo 28 nos dice muy claramente que si nos dicen que la carne ha sido ofrecida a los ídolos NO debemos comerla.El versículo 28 se usa en combinación con el versículo 27, porque es la carne ofrecida a los ídolos la que se sobrentiende.

Romanos, capítulo catorce, es uno de los capítulos de la Biblia de los que más se abusa.Algunos tratan de usarlo para tener una excusa para romper el Sábado de Dios, y algunos tratan de excusar casi cualquier clase de pecado escondiéndose tras los versículos 1-4, 10-13; mientras que otros, que tienen apetito de carnes inmundas tratan de profanar este pasaje de las Escrituras con sus deseos carnales.En el versículo catorce, la palabra “inmundo” se menciona tres veces.En dos ocasiones se traduce como comúnen el margen.Cualquier carne era considerada común si era tocada por manos gentiles, y los judíos no comían carne inmunda en absoluto.De modo que, una vez más, este capítulo se refiere a las carnes “sobrentendidas”, y ya que la palabra “inmunda” se traduce como común en el margen, llegamos a la conclusión de que las carnes que se sobrentienden aquí son carnes tocadas por manos gentiles.En el versículo 21, el apóstol simplemente usa la palabra “carne”.

No hay excusa para que nadie especule sobre la visión de Pedro en la azotea como se relata en el décimo capítulo de Hechos (versículos 10-16), ya que el Apóstol Pedro mismo dijo esto cuando Dios le indicó que no llamara a ningún HOMBRE común ni inmundo (versículo 28, última parte).Ya que así era como los judíos consideraban a los gentiles en todo momento, y Pedro era judío.La asociación de un animal limpio con un animal inmundo no contamina al animal limpio.Montar un caballo no hace que una persona sea inmunda.El hecho de acariciar a un gato no hace que una persona sea inmunda.Pero comer carne de caballo hará que una persona peque.Se nos dice que no comamos nada inmundo.

Webster define veneno como “Cualquier sustancia que es nociva para la vida o la salud”.La ciencia médica ha demostrado que la carne de cerdo es nociva para la vida y la salud, y ha publicado advertencias en los periódicos y revistas acerca de los peligros de comer la carne de cerdo.

Se nos ha preguntado: “¿Por qué puso Dios a los cerdos, conejos y otros animales aquí si no es para comerlos?” Nosotros respondemos esto preguntando: “¿Por qué puso Dios el árbol del conocimiento del bien y del mal precisamente a mitad del jardín del Edén y prohibió al hombre comer de él (Gén. 2:17)?La respuesta se encuentra en Rev. 4:11 (última parte), “Porque tú creaste todas las cosas, y para placer Tuyo existen y fueron creadas.”

Busquemos en las Escrituras y podremos conocer la voluntad perfecta de Dios, y no profanemos nuestros cuerpos con ninguna cosa impura, ni con cosa alguna que sea nociva para nuestra salud, porque somos el templo de Dios.

SUBIR


PROSPERA A LA MANERA DE DIOS

¿Sabes que Dios tiene un desafío para ti?

 

 “Traed todos los diezmos al almacén, para que haya carne en mi casa, y probadme ahora en esto, dijo el Señor de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” (Mal. 3:10-11).

 


¿Sabes que Dios tiene un plan para el apoyo financiero del ministerio del Evangelio?Su plan se llama diezmo.Dar diezmo es pagar el DIEZ POR CIENTO de los ingresos regulares, sueldos o aumento de bienes de uno al Señor Dios.

Tal vez preguntes ¿cuál es la mejor forma de que dé el diezmo?Primero, reserva una décima parte de tu sueldo regular, ingresos o aumento de bienes.Segundo, preséntalo al Señor cuando adores el Sábado.Si estás aislado de quienes tienen tu misma fe, deberás enviar tu diezmo a las oficinas generales.

Recuerda separar tu diezmo de tu ofrenda.Tu ofrenda es lo que das además de tu diezmo.El diezmo es un plan simple pero es tan efectivo que ningún otro plan puede comparársele.De esta manera, todos aquellos que dan proporcionalmente (pagando el diezmo) participan con todos los santos ante el altar de Dios.Dando el diezmo, todos pueden dar la misma cantidad al Señor y a Su obra.

La Historia del Diezmo

El diezmo se menciona por primera vez en Génesis 14:18-20, cuando Abram (que posteriormente sería Abraham) pagaba diezmos Melquisedec.Leemos nuevamente sobre esto en Hebreos 7:1-3.También leemos en los mismos versículos que Melquisedec era el sacerdote del Dios altísimo.Leemos en Hebreos 6:20 que Jesús fue constituido en sumo sacerdote por siempre después de la orden de Melquisedec.En Gálatas 3:7, Pablo nos dice que quienes sean de la fe, son los hijos de Abraham.Por lo tanto, si Abraham era fiel, ¿No piensas que deberías seguir su ejemplo de pagar el diezmo?

El pago del diezmo se ordenó en Israel.“Ciertamente darás el diezmo de todo el producto del grano que el campo produzca cada año” (Deut. 14:22).Jesús encomió a algunos de Israel por dar el diezmo al tiempo que los reprendió por otras prácticas. “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! Pues pagáis el diezmo de la menta, el anís y el comino, y habéis omitido las cuestiones de más peso de la ley: el juicio, la misericordia y la fe; todo esto debe hacerse sin dejar de hacer lo otro” (Mateo 23:23).

Esta regla de aportación cristiana, como fue establecida por Jesús y por los Apóstoles, nos dice que la aportación puede hacerse el Día del Sabbath. Esto se nos ha transmitido de la adoración del tabernáculo y el templo, a donde los Hijos de Dios llevaban sus diezmos y ofrendas regularmente.El historiador Josefus nos dice: “Las colectas, diezmos y otros presentes para el servicio del templo de Jerusalén se hacían regularmente en las sinagogas cada Sabbath.

Ya que el dar es un acto de adoración, y el séptimo día de la semana es el Sábado del Señor, es muy adecuado y apropiado dar el diezmo en ese santo día.Esta regla de dar requiere de un sistema o presupuesto.Todo individuo de la familia, desde el más viejo hasta el más joven, debe practicarlo.Si sólo quien gana el sustento da el diezmo, el resto de la familia pudiera estar robando a Dios porque casi todos tienen un incremento de bienes de un modo u otro.Los niños tienen una asignación de dinero de la cual debe enseñárseles a dar diezmo.“Permite que todos los tuyos (eso definitivamente significa cada individuo) reserven según Dios les haya hecho prosperar…”Nadie puede dar por otra persona (I Cor. 16:1,2).Y como bien lo dijo Esteban (uno de los Siete), de acuerdo con la tradición, “El pobre, al igual que el rico debían hacer algo; ya que la regla no estaba diseñada sólo para reunir fondos sino para tener un efecto moral sobre el contribuyente mismo.”

El Pago de Diezmo Ordenado por Jesús

En Corintios 9:13, Pablo declara: “¿Sabéis que quienes ejercen el ministerio de las cosas santas viven de las cosas del templo; y quienes atienden el altar participan del altar?”Esto sugiere que se pague a los ministros.

Las personas que no creen en el diezmo no mencionan que esta política de contribución proporcional fue avalada por nuestro Señor Jesús.Pero en I Cor. 9:14, leemos “Incluso así lo ha ordenado el Señor (“ordenado” significa poner en orden) que quienes prediquen el evangelio deben vivir del evangelio.”Aquí notamos que el tema es referente al pago de los diezmos a los Levitas quienes eran los ministros del Antiguo Testamento.Esta fue una de las pocas cosas del sacerdocio de Melquisedec (a quien Abraham pagaba el diezmo, Heb. 7:1) que se transmitió al sacerdocio Levítico.Ahora estamos viviendo el Sacerdocio de Melquisedec, y pagamos diezmo a nuestro Sumo Sacerdote Jesucristo, quien es por siempre de esta orden (Heb. 7:14-21).El Sacerdocio Levítico terminó en la Cruz del Calvario, y el Sacerdocio de Melquisedec está de nuevo en vigor.

Bendiciones por el Pago del Diezmo

Tal vez desees saber qué recibirás por pagar el diezmo.Dios quiere que Lo pruebes.En Malaquías 3:10-11, Dios dice, “Traed todos los diezmos al almacén, para que haya carne en mi casa, Y PROBADME AHORA EN ESTO, dijo el señor de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.Y reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice el Señor de los ejércitos.”

Las bendiciones mencionadas pueden ser materiales, espirituales o de ambos tipos.Dios te dará paz mental y también entendimiento. “Pero hay un espíritu en el hombre y la inspiración del Todopoderoso le da entendimiento” (Job 32:8).Dando, tú recibes entendimiento para hacer planes y obtener ganancias. ¡Dios te hará prosperar!

Por otra parte, Dios tiene una advertencia para ti.“Hay quienes reparten y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es debido, pero vienen a pobreza” (Proverbios 11:24).

Estimado lector, son muchos los que han probado a Dios y han recibido bendiciones por pagar el diezmo. ¿Tú ya lo has hecho? ¿Si no lo has hecho, por qué no comienzas AHORA?

SUBIR

 

© 2004-2007 Iglesia de Dios Apostólica del 7mo Dia, Derechos Reservados